La foto que sirve de excusa para este artículo homenaje en el día después del Día de la Hispanidad, la realicé en Perú en noviembre de 2008, concretamente en la carretera Panamericana cuando nos dirigíamos a Ica, zona que se vio afectada por el terrible terremoto que asoló el país sudamericano en 2007. DSC_0989

 

Las protagonistas son las religiosas andaluzas Carmela Leiva e Inmaculada Contreras, ambas Hermanas Terciarias Franciscanas del Rebaño de María, misioneras auténticas que empeñan gran parte de su vida en ayudar a los necesitados. Las dos trabajan en Lima, Carmela en un policlínico e Inmaculada en una casa de acogida para niñas con escasos recursos. Son mujeres luchadoras y como se puede ver en la foto las dos van a una, no se amedrantan ante la adversidad. La furgoneta alquilada se gripó y nos quedamos tirados a unos cientos de kilómetros de nuestro destino, como podréis imaginar la cosa no hizo gracia a nadie, pero ellas lejos de arrugarse se lo tomaron con mucho sentido del humor y bromearon haciendo como que empujaban la furgoneta, mientras los demás no parábamos de reír y olvidarnos, por un momento, del trastorno que suponía el tema de la avería del vehículo. Unas cuatro horas después, la cosa se solucionó y ya con el estómago lleno continuamos nuestro viaje sin más incidencias.

Las hermanas desarrollan su labor en un país con un Índice de Desarrollo Humano medio-alto, con una puntuación de 0,723 que lo ubica en el puesto 63 del ranking mundial,  sin embargo un 40% de su población aún vive por debajo del umbral de la pobreza lo que provoca un alto índice de desigualdad. Su trabajo diario y cercano ayuda a paliar esas diferencias con hechos y no con palabras vacías, llevando esperanza a los que, desheredados de nacimiento, merecen tener la oportunidad de vivir y morir dignamente.