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Tras el salto estelar de Dorothy Hoffner, ¿cuál es su próxima aventura?

Dorothy Hoffner

Dorothy Hoffner

Dorothy Hoffner, una valiente mujer de 104 años, aterrizó en Skydive Chicago en Ottawa, Illinois, la mañana del domingo 1 de octubre, después de realizar un salto desde una impresionante altitud de 13.500 pies (4.100 metros). Pero este no fue un salto cualquiera, ¡era un salto destinado a establecer un nuevo récord mundial! Con una determinación férrea y una sonrisa radiante, Dorothy aspira a ser reconocida por el Guinness World Record como la mujer más anciana en haber practicado paracaidismo.

El actual récord fue establecido en 2022 por una valiente mujer sueca que, a la edad de 103 años, desafió la gravedad y se aventuró a realizar un salto que la catapultó a las páginas del famoso libro de récords. Sin embargo, Dorothy, con su espíritu inquebrantable, se propuso romper esa marca desde el momento en que decidió embarcarse en la aventura del paracaidismo a los 100 años.

El camino no fue fácil para ella. El primer desafío que enfrentó fue su edad. A pesar de las limitaciones físicas, que incluían depender de un andador para movilizarse, Dorothy nunca permitió que esto disminuyera su entusiasmo. En sus primeros saltos, consciente de los riesgos, optó por saltar acompañada de profesionales experimentados que se encargaban de controlar la situación. Pero esta vez fue diferente. Con un brillo especial en los ojos y respaldada por un instructor certificado, decidió lanzarse sola, desafiando una vez más todas las expectativas.

El vuelo hasta la altitud de salto fue un torbellino de emociones. La expectación y el nerviosismo se fusionaban en el aire, pero la confianza y determinación de Dorothy eran contagiosas. Y entonces, después de un breve momento de tensión, se aventuró al vacío.

Durante los siete minutos que duró el descenso, el mundo parecía haberse detenido. El viento soplaba con fuerza, pero nada pudo opacar la emoción de ese momento. Finalmente, al tocar tierra, fue recibida con una ovación por parte de sus amigos y familiares, quienes la esperaban ansiosos. En un gesto lleno de cariño, alguien le entregó un ramo de rosas rojas, símbolo del amor y la pasión que Dorothy había demostrado al enfrentar el desafío.

Sin embargo, para alguien como Dorothy, quien ha demostrado que la edad es solo un número, este salto no marca el final de su aventura. En declaraciones posteriores, compartió que había vivido una experiencia increíblemente maravillosa y que ya estaba pensando en su próxima hazaña. Reveló que estaba considerando la idea de un emocionante paseo en globo aerostático, algo que nunca antes había experimentado.

Es evidente que Dorothy Hoffner es un ejemplo viviente de que no existen límites cuando se trata de perseguir sueños y aventuras, sin importar la edad. Su historia es una fuente de inspiración para muchos y nos recuerda que nunca es demasiado tarde para enfrentar nuevos desafíos y vivir experiencias inolvidables.

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