La conserva en lata se ha convertido en los últimos tiempos en una opción barata, cómoda y versátil de alimentarnos.

Las conservas de pescado resultan ser una alternativa saludable para aquellos que no tienen tiempo de comprar, limpiar y cocinar el pescado fresco, las conservas de platos preparados son la salvación para quienes no les gusta cocinar, las conservas de encurtidos o de ensaladas son un recurso muy práctico para llevar a comidas al aire libre e incluso las latas de conserva son el formato preferido por los bancos de alimentos debido a su fácil almacenamiento y a la ausencia de fecha de caducidad.

En lata podemos encontrar prácticamente cualquier tipo de alimento: encurtidos como las aceitunas, verduras como guisantes o espárragos blancos, frutas, ensaladas, pescados y mariscos como las de atún, sardinitas o berberechos, embutidos, salsas y platos preparados como callos o fabada.

¿Cómo se consigue una conserva? En general, lo primero es realizar un  lavado controlado del alimento para evitar la pérdida de nutrientes seguidamente, se somete a altas temperaturas con lo que se consigue esterilizarlo y finalmente se añade conservante (como sal, vinagre o azúcar).

 

Ventajas con respecto al alimento fresco

  • No tienen fecha de caducidad, solo fecha de consumo preferente.
  • Pueden tomarse alimentos fuera de temporada y de lugares remotos manteniendo sus nutrientes.
  • Pueden ser más digestivos que el fresco como ocurre con el atún enlatado.
  • Algunos componentes se encuentran en mayor cantidad por ejemplo 100g de tomate enlatado contiene más licopeno (antioxidante) que la misma cantidad que el natural, además el licopeno de las salsas de tomate o kétchup es más asimilable que el del natural.

 

Inconvenientes con respecto al alimento fresco

  • En el proceso de conservación pueden perderse algunos nutrientes como las vitaminas hidrosolubles.
  • Alto contenido en sal: Algunas conservas contienen demasiada sal utilizada como conservante: 100g de espárragos contienen 3 mg de sodio, la misma cantidad en conserva puede aportar casi 300mg.
  • Pueden contener mayor contenido calórico ya que pueden añadir como conservante almíbar o aceite.

 

Diferencias con los alimentos en tarro de cristal

La forma de preparación de ambos es similar, sin embargo en el bote de cristal el alimento está visible por lo que el empaquetado debe ser manual, lo que encarece el precio. Una vez abiertos, los tarros de cristal se conservan mejor refrigerados que las latas.

 

A tener en cuenta cuando compre latas en conserva

Aspecto: No compre latas oxidadas, con golpes o hinchada ya puede ser un indicador de contaminación bacteriana.

Mejor las conservas en su jugo o al natural. Este tipo de conservas evitan el almíbar o las grasas con lo que su contenido calórico es menor. De las conservas que añaden aceite desconfíe de las que añadan aceite vegetal y no aceite de oliva, además escoja las que indique “en aceite de oliva” ya que las que marcan “con aceite de oliva” pueden contener además otras grasas menos recomendables como aceite de palma, soja, coco etc.

Prefiera conservas bajas de sal: la sal suele usarse como conservante, Las conservas bajas en sal están más indicadas para los más pequeños o para personas con problemas de hipertensión.

 

Uso en cocina de conservas

Almacenamiento latas: La mayoría las podemos mantener a temperatura ambiente, pero deben estar en lugares frescos, secos, ventilados y alejadas de la luz.

Limpieza de las latas: En general la carga microbiológica que puede haber en el exterior de una lata de conserva no es demasiado alta ya que se protegen con cartón o plásticos durante su almacenamiento y distribución,  sin embargo para asegurarse es aconsejable desinfectarlas antes de abrirlas, pasar un pañuelo por una lata de cola no la desinfecta.

Una vez abierta la lata; si no va a consumir todo el contenido debe cambiarlo a otro tipo de recipiente, ya que el contacto con el oxígeno podría oxidar la lata.

Jugo de la conserva: No tire el jugo en el que se conserva el alimento ya que en este jugo se ha cocido el alimento y  puede contener vitaminas y minerales, el jugo viscoso de las legumbres tampoco debería desecharlo ni enjuagar las legumbres si las va a usar en guisos ya que le dará consistencia. El jugo de mariscos en su jugo o en escabeche también es aprovechable para elaborar salsas

Calentar lentamente a baja temperatura, en alimentos precocinados  para evitar la pérdida de nutrientes.

CATALINA COCA

Licenciada en Biología por la Universidad de Córdoba. Curso de Posgrado en Nutrición, Dietética y Dietoterapia por la Universidad de Navarra. Especialista en Nutrición. Formadora. Colaboradora de Expreso del Sur