THURSDAY 11 JANUARY 2018

OPINIÓN. Mi música es tu voz

Cuando se acercaban las Navidades de 2001, el fenómeno fan llegó de golpe con la canción Mi música es tu voz y pasó directamente al nº 1 de las listas musicales. Actualmente, con la vuelta de Operación Triunfo, parece que una parte de la sociedad se está visibilizando, así un beso en prime time entre una concursante y su novio transexual ha revolucionado tanto las redes sociales que ha llegado hasta el Congreso mientras se discutía la despatologización de la transexualidad.

OPINIÓN. Cuando el pueblo duerme…

En todas las reuniones entre amigos siempre hemos acabado jugando a este juego donde el narrador nos dice que cuando el pueblo duerme el lobo despierta para acabar con alguna víctima inocente. Cuando todos despiertan se nos dice quién ha sido el señalado por el lobo para que el juego termine para él.

OPINIÓN. Al taburete, señor Bárcenas

Muchos niños inquietos han sufrido esta frase durante su infancia y es que “taburete” es un asiento sin brazos, bastante incómodo al que te mandaban cuando no actuabas de la manera correcta.

OPINIÓN. La generación del Grand Prix

En los años noventa y hasta el 2009 no había un verano que los niños y niñas no nos pusiéramos delante de un televisor para ver el Grand Prix, ese programa presentado por el conocidísimo Ramontxu y más tarde por un tal Bertín Osborne, aunque su apellido pueda llevar a la confusión no era de los que perseguían a concursantes en el ruedo.

Muchas personas nos quedamos sin palabras el domingo con los resultados de las primarias en el PSOE, fascinados al comprobar de lo qué es capaz la democracia interna de un partido político cuando el poder no solo reside en sus élites y pasa al militante de base. Desde entonces algún barón estará repitiendo constantemente que “los experimentos mejor con Gaseosa”.

OPINIÓN. Trans-formando la sociedad

En los últimos días, la transexualidad se ha introducido en la agenda setting de los medios de comunicación permitiendo la visibilidad de nuestra sociedad, y todo esto ha sido gracias a los que siempre han querido ponerle la loza de la vergüenza, del ostracismo, del odio y de nuestra cultura ultracatólica.