Unos 11.000 trabajadores andaluces, de los 15.000 españoles, se desplazarán este año para participar en la vendimia francesa, una cifra muy similar a la de 2014, ya que a pesar de la fuerte demanda, las plazas están limitadas, según la Federación de Industria y de los Trabajadores Agrarios, Fitag-UGT. La vendimia francesa presenta un importante estímulo a las maltrechas economías familiares y rompiendo la tendencia de hace algunos años, los trabajadores más jóvenes vuleven a interesarse por la campaña de la uva en el país vecino.

Los jóvenes representan el 24% de los temporeros; del total, un 8% son trabajadores altamente cualificados, generalmente licenciados que terminan sus estudios, y dos de cada diez vendimiadores son profesionales que no se dedican exclusivamente al campo.

El secretario de Política Social e Igualdad de la organización, Jesús Acasuso Medina, ha resaltado el «aliciente que supone la campaña en Francia», tanto por las condiciones salariales como por las prestaciones familiares y de Seguridad Social.

Aunque el salario depende de la categoría profesional, en ningún caso baja de los 9,61 euros por hora que fija el Salario Mínimo Interprofesional de crecimiento (SMIC) de Francia.

En cuanto a las prestaciones familiares, en Francia se pueden solicitar subsidios cuando se realiza una actividad igual o superior a 18 días, siempre que se tengan dos o más hijos menores de 20 años a su cargo, que van desde los 81 euros al mes hasta los 460,77 por cuatro hijos a cargo.

En el caso del contrato de vendimia, la legislación francesa prevé la exoneración de las cuotas de enfermedad y jubilación del asalariado, con un incremento del 12%, sin que se pierdan los derechos de jubilación y Seguridad Social.

En cuanto al porcentaje de trabajadores por sexo, si hace unos años estaba muy igualado, los hombres han ganado peso en las últimas campañas hasta alcanzar alrededor del 59%, ya que, por la crisis, «se da prioridad a hombres en paro, que venían de sectores de la construcción, antes que a las mujeres», ha señalado Deusa.

«Son sociedades sexistas en las que, desgraciadamente, no se concibe que vaya una mujer cuyo marido está generando ingresos si puede ir un hombre que está en paro; algo que crea conflicto social porque produce un desplazamiento de las mujeres que tienen el peso de la economía familiar, en muchos casos separadas o viudas», ha explicado.

Los vendimiadores españoles representan alrededor del 15% del total en Francia, con Andalucía como la comunidad autónoma que más trabajadores aporta (11.000), por delante de la Comunidad Valenciana (1.150); Murcia (650); Castilla-La Mancha (500); y otros 1.700 provenientes del resto de España.

Dadas las condiciones climatológicas se prevé que la vendimia se adelante a finales de agosto en la zona del sur, por lo que algunos vendimiadores que acudirán a la más temprana se trasladarán posteriormente a zonas de recogida tardía, con unos cuarenta días de trabajo como temporeros.

Prácticamente el 90% de los vendimiadores españoles son veteranos, muchos de ellos ya están en Francia para campañas de recogida de fruta dulce -melocotón, nectarina y cereza- y prolongarán su trabajo en el país vecino en la vendimia.