La Fundación Focus-Abengoa, en colaboración con Engranajes Culturales, abre las puertas del Hospital de los Venerables, por segundo año consecutivo, para celebrar un ciclo de visitas nocturnas una vez que el sol sevillano dé un poco de tregua. Unas visitas a la luz de las velas donde, entre las sombras y las penumbras del pasado, se irán descubriendo los grandes tesoros que guarda este lugar cuya construcción se remonta al siglo XVII.

Patio del Hospital de los Venerables. FOTO: Antonio del Junco

Durante la visita, los asistentes podrán disfrutar de la historia del edificio, conocer las historias de sus más insignes habitantes, como Elvira de Ayala,  la condesa de Gelves o Justino de Neve, y también conocer la Fundación Focus-Abengoa más de cerca y sus colecciones artísticas. Además, se recreará la luz original del edificio a partir de velas led que portará cada asistente y que lo harán  viajar en el tiempo y descubrir la Sevilla del Barroco.

El itinerario de la visita permitirá conocer todos los rincones del edificio, abriendo al público estancias como la biblioteca o el espectacular mirador de su torreta, la altana. Además se recorrerán los diferentes espacios interiores y se podrá pasear gracias a la luz de las velas led con una sugerente iluminación artística del edificio, dejando al descubierto una de las grandes joyas del Barroco de Sevilla con sus tesoros y misterios.

Las velas, protagonistas durante la visita nocturna. FOTO: Antonio del Junco

Del Hospital de los Venerables destaca su patio típicamente sevillano. Parecido a un claustro conventual, cuenta con una fuente central escalonada con gradas circulares que están decoradas con azulejos, que se encuentra a un nivel más bajo por problemas de abastecimientos de agua. Alrededor del patio hay galerías de arcadas asentadas sobre columnas de mármol toscano con base ática, de modelo vignolesco. Es sólo el preámbulo de la iglesia, de una sola nave cubierta por bóveda de medio cañón con lunetas y arcos fajones, que acoge pinturas murales al fresco realizadas por Valdés Leal.

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