La Consejería de Turismo trabaja a marchas forzadas  posibles fórmulas para poner en marcha los «bonos vacacionales» o incentivos que puedan facilitar a los  andaluces hacer  turismo en tierras andaluzas  con el fin de amortiguar el impacto de la crisis del coronavirus en el turismo, uno de los motores de nuestra economía.

El vicepresidente de la Junta de Andalucía y consejero de Turismo, Regeneración, Justicia y Administración Local, Juan Marín, ha explicado que el Gobierno andaluz está explorando dos vías, Una de estas alternativas sería fijar una desgravación aún por determinar en el tramo autonómico del IRPF para todos aquellos andaluces que hagan uso de este incentivo. Este beneficio fiscal se recogería en la siguiente declaración de la renta que realicen tras efectuar el gasto de sus vacaciones, esto es, en la del próximo año 2021.

Imagen aérea de Marbella

La otra vía, quizás más rápida, consiste en implantar unos bonos directos previamente acordados con empresas hoteleras para aquellos andaluces que veraneen, cuando así se puedan, dentro de la comunidad. En este caso, el descuento aplicado por la familia andaluza que haga uso del bono se le facturaría a la Junta.

La propuesta se inspira en una iniciativa del Gobierno italiano, que estudia permitir que aquellos que veraneen en el país este año puedan disfrutar de una deducción fiscal de hasta 325 euros, una medida que trata de dar impulso al turismo, que supone el 13% del producto interior bruto (PIB), similar al peso que el sector tiene en Andalucía.

El consejero de Turismo ha apuntado que «la manera más adecuada de hacerlo» sería impulsar esta medida a nivel nacional, por lo que ya la han trasladado para su debate al gobierno central. En el caso de que el Ejecutivo no mueva ficha, Andalucía los hará.

La Consejería de Turismo va a incorporar a su Plan de Choque algunas sugerencias de las Cámaras de Comercio como es abordar la competitividad del turismo andaluz. «Estamos hablando de muchas líneas en las que no sólo se establecen ayudas para la digitalización y para otras muchas materias. También asesoramiento a la hora de cómo vamos a salir y qué modelo turístico nos vamos a encontrar después de esta crisis», ha indicado.

En esta línea de colaboración, el vicepresidente andaluz ha informado de un principio de acuerdo para que las Cámaras de Comercio participen en uno de los proyectos que la Consejería ya anunció y que ha puesto en marcha a través del Plan de Choque, que son los Foros de Intercambio de Conocimiento (FIC), y que se van a impulsar en dos fases a partir del mes de julio en las ocho provincias.

Se trata de una iniciativa que incide en los aspectos que se han planteado, en colaboración con las Universidades, a través de las Cátedras de Turismo. «Ese proyecto de hacia dónde va el turismo a nivel mundial y especialmente a nivel nacional y andaluz, ahora cobra mucha más relevancia en esta situación. El modelo turístico habrá que adaptarlo y los primeros serán las empresas. La colaboración de las Cámaras de Comercio es vital por su vinculación con las mismas», ha señalado el consejero de Turismo.