El final del año nos deja como novedad en la Alhambra granadina la recuperación de la Torre de la Justicia tras la restauración de sus habitaciones interiores. A partir de ahora, este enclave de la fortaleza nazarí recupera el uso cultural que tuvo en los siglos XIX y XX y servirá como punto de lectura y caja de música, convirtiéndose en el primer Monumento que presta este servicio en el país.

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La consejera Rosa Aguilar, junto al alcalde de Granada y otras autoridades, durante el ensayo general

La Consejería de Cultura acaba de anunciar que a partir de enero, cada sábado, la Torre de la Justicia contará con una variada programación de actividades culturales destinadas a todo tipo de público, especialmente el público infantil y juvenil. «La Torre de la Justicia va a convertirse en un lugar de convivencia con el mundo de las artes donde la música y la palabra serán protagonistas”, ha dicho la consejera Rosa Aguilar durante el ensayo del recital de piano con el que oficialmente se inaugurará este espacio, el día 7 de enero.

El violinista Pablo Martos y el pianista Calio Alonso interpretarán extractos de la pieza de Rimsky Korsakov Sherezade, basada en la obra Las mil y una noches. A esta actividad, se sumarán otros músicos de la ciudad que conformarán un «maratón musical», desde las 10 hasta las 14 horas. El acceso será gratuito hasta completar el aforo.

Además de punto de encuentro con la música, la Torre de la Justicia se convertirá en espacio para la lectura y el préstamo de libros. «Todas las personas que lo deseen podrán sacar ejemplares de forma gratuita para leerlos en el bosque o en el recorrido por el monumento», anuncia la consejería. Así, está previsto el préstamo de guías, libros de consulta, catálogos de exposiciones, cuentos infantiles, etcétera en varios idiomas.

Para la consejera, con este nuevo servicio, «la Alhambra va a ofrecer una experiencia única a granadinos y visitantes. Será un plus a la visita poder escuchar en una torre de la fortaleza nazarí el sonido de un piano o poder leer un cuento a un niño. Y queremos que los músicos y creadores tengan la oportunidad de interpretar aquí su música sábado tras sábado». En este sentido, aquellos interesados tendrán la hacer uso de este espacio previa solicitud en la web del Patronato de la Alhambra.

Con esta iniciativa, se recupera la finalidad didáctica que se desarrolló en las habitaciones superiores de la Torre de la Justicia durante los siglos XIX y XX. De hecho, fue el origen de la Biblioteca de la Alhambra, que conservaba y albergaba parte del legado del Duque de Loring y de las donaciones realizadas en 1909 por el Conde de Romanones.

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Vista exterior de la Torre de la Justicia de la Alhambra

La restauración del interior de la Puerta de la Justicia ha contado con un presupuesto de 430.135 euros y ha sido llevada a cabo por el Servicio de Conservación del Patronato de la Alhambra y Generalife, bajo la dirección técnica del arquitecto granadino Pedro Salmerón. La intervención ha consistido en la adecuación interior de las habitaciones abovedadas.

Especialmente, se han renovado los acabados e instalaciones y se han liberado puntualmente determinados espacios. La intervención ha contado con un seguimiento arqueológico y se ha recobrado la traza original de la planta superior, además de poner en valor los restos de revestimientos originales conservados en su interior.

La Torre de la Justicia alberga uno de los principales accesos al recinto de la Alhambra, desde el momento de su construcción, durante el reinado de Yúsuf I, en 1348, y está formada por una planta rectangular dividida en dos pisos y una terraza, que se integra en la muralla de la ciudad palatina, junto con otras 26 torres diferentes. Residencia del alcaide de la Puerta desde la conquista de la ciudad por los Reyes Católicos hasta la llegada de las tropas francesas, en 1810, pocos años después, se convirtió en vivienda de los guardas del recinto hasta que, desde la última década del siglo XIX y principios del XX, se ha destinado a uso administrativo y, ocasionalmente, residencial.

Con esta nueva finalidad se resalta la historia de la etapa romántica en la Alhambra, la cual «albergó a numerosos artistas», como es el caso de Ángel Barrios, Manuel de Falla e Isaac Albéniz, entre otros, y en la que «la música de guitarra y piano siempre han estado muy presentes como seña de identidad, ésta es la Alhambra de los artistas».