Personajes históricos como Juana de Castilla parecen estar hechos para dar vida a un guión teatral o televisivo. Una mujer a la que estaría bien poder preguntarle –cómo si pudiéramos, ¡no somos nadie! – que si el poder da la gloria o sobre la soledad del poderoso. Escucharle una reflexión a cerca de la avaricia también sería interesante. Mientras inventan la máquina del tiempo, vayamos al teatro a ver la Juana la Loca de Jesús Carazo, de nuevo en Granada en una ciudad talismán para Histrión Teatro.

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La actriz Gema Matarranz pone en escena a Juana la Loca. FOTO: Xiki

Fue en Granada, hace tres veranos, donde Juana, la reina que no quiso reinar arrasó tras un inicio de obra en el Teatro Lara Madrid muy aplaudido. Desde primera hora, Gema Matarranz enganchó a un público que sencillamente quedó prendado de Juana. Una mujer a la que poco le sirvió ser la hija de Fernando el Católico y la madre de todo un emperador como Carlos V. Su vida fue desdichada, vivió apartada de la corte, despreciada, ninguneada, en Tordesillas nada más y menos que 46 años de su vida. ¿La excusa para encerrarla? Una supuesta enfermedad mental que le impedía gobernar, eso decían quienes no soportaban vivir a la sombra de una reina, a la sombra de una mujer… ¿A qué no hemos evolucionado tanto?

Ya hemos perdido la cuenta de las películas y obras de teatro protagonizadas por Juana la Loca. Con sus diferencias, todas ponen al espectador ante un personaje que nació solo para sufrir, sin la personalidad abrumadora de su madre, la reina Isabel, y maltratada desde la noche de bodas por su marido, el emperador alemán que sólo veía ella la dote que traía bajo el brazo. Eran otros tiempos, se suele decir… pero el sufrimiento no entiende de siglos ni monarquías.

La Juana la Loca escrita por Jesús Carazo está a la altura del personaje histórico. Sobre el escenario una mezcla explosiva de amor y desamor, ternura, crudeza, dolor y pasión. Prisionera de su propio destino como mujer, como madre y como reina. El triste designio de una mujer sin ambición que sobrevivió a todos los que la repudiaron dejándola morir lentamente. Así es Juana, una reina que no quiso reinar, una obra con tres nominaciones en los Premios Max de las Artes Escénicas 2015 (Mejor Espectáculo, Mejor Actriz Gema Matarranz y Mejor Autor Teatral Jesús Carazo).

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De la mano de Gema Matarranz, mejor intérprete femenina en los Premios del Teatro Andaluz 2015, la obra regresa a Granada, esta vez al Corral del Carbón, del 19 al 23 de julio, con el recuerdo de un verano espectacular para la compañía. Y es que Juana la Loca nunca pasa de moda…