Tres amigos urbanitas deciden pasar el fin de semana en una casa rural para desestresarse. Llegan entre risas, pero pronto esa actitud se va agrietando, como si el que esperaba ser un reconfortante lugar sacara a relucir la peor versión de cada uno de ellos… La grieta, entre animales salvajes, el thriller teatral con sello andaluz enmudece a Madrid con Piñaki Gómez, Antonio Leiva y Larisa Ramos en el reparto.

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Escena de ‘La grieta, entre animales salvajes’

Remiendo Teatro regresará al Teatro del Barrio, en la capital madrileña, para poner en escena tres nuevas sesiones de una obra que en agosto dejó unas excelentes sensaciones. Merecidas tres nuevas fechas –del 23 al 25 de septiembre- para un espectáculo, poco convencional, dirigido por Julio Fraga, uno de los representantes más solventes del teatro andaluz que ha estado al frente de innumerables proyectos escénicos, entre los últimos El amor es pa ná, con Alex O’Dogherty, o El rey solo: mi reino por un puchero, de Manu Sánchez.

La compañía granadina viaja con una obra que desde su estreno a finales del pasado año ha recibido el Premio Mejor Autoría Teatral IV Premios Lorca Teatro Andaluz, a donde acudió también con varias nominaciones más. Tal distinción fue a reconocer directamente el trabajo realizado por la dramaturga Gracia Morales, cuyos textos han sido estrenados en más de quince países, y Juan Alberto Salvatierra, director y dramaturgo algecireño. Ambos componen un tándem que sobre el escenario se convierte en un trío encarnado por los andaluces Piñaki Gómez (dos premios Max con la compañía Lavi e Bel y Premio de Teatro Andaluz al Mejor actor de reparto en 2013), Antonio Leiva (Premio Nacional al Mejor Actor Revelación en los Premios de Teatro Musical de 2012 y múltiples galardones con la compañía Laví e Bel, entre ellos, un Max) y la argentina afincada en Granada desde hace más de 15 años Larisa Ramos, también con varios premios Max en su currículo).

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Antonio Leiva, ante Piñaki Ramos, con Larisa Ramos al fondo

Considerada la apuesta más arriesgada e innovadora de la temporada, en La grieta, entre animales salvajes nada ha sido normal desde el principio. La compañía realizó una original campaña publicitaria de patrocinio creando falsas situaciones de máxima tensión en las calles de Granada que fueron rodadas y difundidas en vídeos virales con el objetivo de provocar las primeras preguntas, ¿actuar o no actuar ante el abuso de poder? 84 personas invirtieron en cultura y participaron en la financiación del proyecto.

Meses después, aquella inversión en cultura se pasea por los teatros entre buenas críticas. Experimental en sus tiempos, en sus formas, en su ambientación sonora y en su iluminación, pero sobre todo es innovador en sus contenidos, porque sí, todo el teatro trata de las reacciones humanas, pero rara vez como thriller, rara vez llevando al espectador a situaciones extremas que, para más vuelta de tuerca, tienen diferentes interpretaciones.

Como sucedía en la webserie La Grieta –génesis de este espectáculo- la obra de teatro se mueve en lo metafórico: tres personajes se enfrentan a situaciones que les ponen a prueba. Ante el miedo y lo inesperado, reaccionan pasando de la pasividad a la histeria, de la ambición a la solidaridad, de la agresividad a la dulzura… Respuestas frente a la amenaza con las que cualquiera puede identificarse. De hecho, el reto para el público es aún mayor: el ritmo avanza de forma vertiginosa entre bifurcaciones donde cada secuencia que termina es continuada desde un punto anterior a su final, abriendo la duda de qué hubiera pasado si esa escena hubiera acabado de otra manera.