La veterana compañía granadina Teatro para un Instante propone en el Teatro Alhambra una nueva cita con nuestro teatro del Siglo de Oro y, esta vez, con una de las creaciones menos visitadas del repertorio de Pedro Calderón de la Barca: No hay burlas con el amor.

expreso del sur no hay burlas con el amor

Conjunto de actores de ‘No hay burlas con el amor’

La obra es una divertida comedia en la que los personajes sufren y gozan los vaivenes del amor en una pieza en la que el autor se sirve del enredo como parte esencial de la acción.

Calderón contempla, además, en esta creación, una defensa de la educación igualitaria para hombres y mujeres, algo muy llamativo en una sociedad y en un tiempo que no contemplaba en absoluto tal derecho.

En la trama de No hay burlas con el amor, el padre, Don Pedro Enríquez, se muestra celoso de guardar el honor de sus hijas y por consiguiente el de su apellido, respetando los derechos naturales de su primogénita, Doña Beatriz, que privarán a la menor, Doña Leonor, de elegir libremente marido.

Un enamorado, Don Juan de Mendoza, para superar los obstáculos que se plantean a su amor por  Leonor pide consejo al seductor Don Alonso, más propenso a hacer del amor un divertimento que una vivencia espiritual.

En el transcurso de la trama vamos a disfrutar con personajes atractivos y dinámicos. Curiosos perfiles de mujer, como el de Doña Beatriz, culta y compleja comparada con los parámetros de su tiempo. Sin perder de vista a los criados que en este relato serán responsables de gran parte del enredo y al igual que sus amos ganan y pierden en el juego del amor.

En el montaje que, esta temporada, nos propone Teatro para un Instante, damas y galanes se ven envueltos en un divertido conflicto sentimental lleno de malentendidos. Será el ingenio de sus protagonistas a través de falsas proposiciones amorosas, identidades fingidas y sentimientos exagerados por los celos, el que nos haga disfrutar de las confusiones propias de la comedia calderoniana.