Debutó en el Teatro Cervantes de Málaga a la tierna edad de dos años, interpretando, sola en escena y acompañada al piano por el maestro Artola, Mi primer principio, en el festival anual de la escuela de Ballet Les Sylphides. Ahora regresa a esas mismas bambalinas con una obra grande, una versión coreográfica de la Carmen de Georges Bizet, la excelsa y celebérrima ópera de repertorio que el francés compuso basándose en la novela homónima de Prosper Mérimée.