La trayectoria trazada por Sonido Vegetal en sus siete años de existencia resulta del todo estimulante. La amistad ocupa el núcleo de una biografía que prefiere el zig-zag a la línea recta. Sus raíces agarran en Dúrcal, al sur de Granada, y en un punk gitano que siempre tuvo al Mediterráneo como discreto testigo. La banda está de ruta con su tercer álbum, Verbena calavera