En todas las épocas ha existido una preocupación por la moral, tanto a nivel individual como colectivo. Al hombre le interesa actuar buscando lo bueno, buscando el bien, aunque haya que pagar un precio en esfuerzo o en renuncia, pues el bien moral se presenta como más valioso. También porque a la larga resulta rentable, ya que se comprueba que el mal moral suele complicar la vida del hombre, aunque solo sea su conciencia.