Los aficionados andaluces a la pesca deportiva y recreativa en aguas continentales están encajando con malestar la inclusión, vía judicial, del black bass, el lucio, la carpa y la trucha arco iris, entre otros, en el catálogo de especies invasoras, lo que en la práctica prohíbe no sólo la captura, aunque sea con fines lúdicos, sino la posesión y el comercio de ejemplares vivos. Como telón de fondo, la sentencia del Tribunal Supremo (TS) supone un varapalo a las actividades turísticas de ocio y recreo ligadas a esta práctica.