Mirando al cielo y pidiendo menos lluvia. Así ha sido el Camino del Rocío de este año para miles de peregrinos, cuyas hermandades se han visto a cambiar el recorrido o simplemente a abandonarlo ante la imposibilidad de seguir caminando, en mínimas condiciones de seguridad, por los caminos y parajes hasta la aldea onubense. El Rocío 2016 pasará a la historia, pasado por agua en el Camino.