Del debate parlamentario del miércoles hemos sacado varias conclusiones. En la que todos coincidimos quizás sea en que si nadie lo remedia, las terceras elecciones son algo más que una remota probabilidad. Ello no creo que sea un problema ni para un Partido Popular que espera seguir creciendo en escaños, ni para un Psoe que no experimentó la caída que las encuestas vaticinaban.