Por si a la primavera blanquiverde le faltaba alegría, el olor a jazmín de la música de Maui (Utrera, 1977) se cuela como invitado en esta fiesta que es el mayo andaluz. Con las canciones de esta sevillana, compositora genéticamente flamenca, es fácil conectar. Demasiado fácil, y si no escuchen De baldosas amarillas, propuestas que te invitan a morir tres veces por segundo antes de volver a renacer, por ejemplo, soñando con su Dejarse llevar.