Voy a plantear una cuestión que afecta a la Iglesia Católica, pero no solo a ella. Es un problema de hondo calado. La voy a plantear desde dos ópticas, la canónica y la teológica. Me refiero al matrimonio canónico en la situación actual, que como se sabe, ha ido socialmente en declive: La gente se casa cada vez menos por la Iglesia, en parte porque cada vez hay menos práctica religiosa católica, y en parte porque cada vez abundan más las uniones de hecho. Por otra parte, los expedientes de nulidad matrimonial, debido al dinero que cuestan, y sobre todo, a la lentitud que llevan, son una cifra insignificante en relación a los divorcios que se producen.