La Pícara era una chavalilla avispada y traviesa que hoy se ha convertido en una bailaora consolidada, pero que nunca ha hablado a su público. Mariché López, coreógrafa, actriz y bailaora de largo recorrido en Málaga y aledaños, sube a las tablas a este personaje imaginario con ayuda del director Ery Nízar en su primer montaje en solitario.