En el país del eterno debate de los dos bandos, hay un municipio en Jaén que juega a ser valiente. Valentía porque aún no es fácil ver la Guerra Civil bajo el prisma turístico e histórico, sin vencidos ni vencedores, como sí se hace con otros conflictos igual de sangrientos. La recreación de la batalla de Lopera, 80 años después, ha devuelto la ciudad por unas horas a los duros episodios acaecidos en diciembre de 1936.