Con el segundo casco histórico más extenso de Europa, el atractivo de Córdoba sobrepasa los muros de la Judería, la Mezquita-Catedral y el Alcázar de los Reyes Cristianos. La Axerquía vela un barrio esencial de la Córdoba histórica, menos conocido dentro y fuera de la ciudad pero con un potencial arqueológico y turístico prácticamente por explorar.