Personajes históricos como Juana de Castilla parecen estar hechos para dar vida a un guión teatral o televisivo. Una mujer a la que estaría bien poder preguntarle –cómo si pudiéramos, ¡no somos nadie! – que si el poder da la gloria o sobre la soledad del poderoso. Escucharle una reflexión a cerca de la avaricia también sería interesante. Mientras inventan la máquina del tiempo, vayamos al teatro a ver la Juana la Loca de Jesús Carazo, de nuevo en Granada en una ciudad talismán para Histrión Teatro.