Vivimos en la cultura de la inmediatez y a menudo tenemos la necesidad de contar al mundo -al menos, a nuestro mundo- qué nos está pasando ahora mismo. En una clínica ginecológica, a una pareja de futuros padres lo que le está ocurriendo justo en este momento es que, por primera vez, ven en el ecógrafo una imagen de su esperado bebé. La madre sonríe mientras piensa lo que le hubiera gustado estar allí a la abuela, pero vive a 400 kilómetros; el padre se acuerda de las apuestas, entre risas, que hacen sus amigos por ver si será niña o niño.