Un 28 de febrero, en Andalucía, se amanece con el deber de recordar la figura del Padre de la Patria Andaluza e ilustre precursor de la lucha por la consecución del autogobierno que hoy representa el Estatuto de Autonomía para Andalucía. En 1983, el Parlamento de Andalucía aprobaba una proposición no de ley que acababa con el olvido oficial del que fue objeto Blas Infante Pérez  y al que a veces aún hoy parece estar sometido este malagueño de Casares nacido en 1885 que tristemente fue fusilado en una cuneta de la carretera que une Carmona con Sevilla el 11 de agosto de 1936.