¿Se imaginan disfrutar de una partida de ajedrez en el agua en un entorno como unos baños árabes? Granada se ha convertido, de la mano de los grandes maestros ajedrecistas Miguel Illescas y Olga Alexandrova, en el escenario perfecto para compartir los valores que hay alrededor del juego del ajedrez: respeto, honestidad, responsabilidad y perseverancia.