Estamos en el tiempo de la astenia primaveral. Debilidad, fatiga, falta de apetito, alteraciones del sueño, variaciones de humor, desmotivación, falta de memoria, dolor de cabeza… La astenia primaveral se presenta cada año con multitud de síntomas. No hablamos de una enfermedad ni tan siquiera es un trastorno, sólo se considera un estado pasajero que podemos combatir desde la alimentación.