Antonio María García Blanco, cura de Osuna (1800-1889) fue una ‘rara avis’ en el panorama de la intelectualidad española del siglo XIX. Como político pasó por ser un diputado exaltado y un referente para los presidentes de la Primera República, como escritor participó de la rica literatura autobiográfica de la época. Las Memorias de un cura exaltado, edición de Manuel Moreno Alonso (Alfar), constituyen una obra excepcional por su interés como fuente de primera mano para el conocimiento de casi toda la centuria decimonónica.