El fotógrafo chileno Sergio Larrain (1931-2012) atravesó el universo de la fotografía como un meteorito. Su preocupación por la pureza y su atracción por la meditación lo llevaron, después de muchos viajes, a retirarse al campo chileno, donde enseñó yoga para vivir en autarquía. El Centro José Guerrero de la Diputación de Granada rescata su obra en una exposición que se estrena en Andalucía.

CHILE. Valparaiso. 1963. The "Seven Mirrors" cafe.

Bar Los Siete Espejos, Valparaíso, Chile, 1963 © Sergio Larrain / Magnum Photos

La exposición que podemos disfrutar en Granada y que permanecerá abierta hasta 27 de marzo abarca toda su trayectoria, desde los primeros años de aprendizaje hasta su período Magnum, de las imágenes documentales a aquellas más libres de sus dibujos y los satori. Sergio Larraín tenía un ojo muy vivo, desligado de toda convención. Este enfoque a la vez social y poético hace de Larraín un fotógrafo brillante y un modelo que han seguido las nuevas generaciones.

 

SÍNTESIS DE LA EXPOSICIÓN

La del vagabundeo es quizá la poética con la que el arte entró en la modernidad. Baudelaire y Benjamin valoraron en ella la observación atenta y cabal de la ciudad, la confluencia de los ritmos urbanos y el cuerpo del paseante (la mirada alerta, la escucha). También Sergio Larrain elogió (y eligió) esa actitud. Fue fotógrafo por el placer del vagabundeo, por el deseo profundo de estar en el mundo y por la pureza del gesto. Y sin embargo, pasó gran parte de su vida retirado, practicando yoga y meditación, escribiendo y dibujando. Entre esos dos extremos brilla la estela de su paso por el mundo, intensa como la de una estrella fugaz.

Hijo de una familia de la alta burguesía chilena, Sergio Larrain (1931-2012) se alejó muy pronto del ambiente mundano que se respiraba en casa de su padre, conocido arquitecto y coleccionista de arte. A pesar de las difíciles relaciones que mantuvo con él, llegó a reconocer que gracias a la nutrida biblioteca familiar pudo educar su mirada y acceder a la fotografía.

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Isla de Chiloé, Chile, 1957 © Sergio Larrain / Magnum Photos

Tras comenzar los estudios en Estados Unidos, viajó por Europa con su familia. A su regreso a Chile en 1951, se aisló durante una temporada y se inició en la meditación. En Norteamérica había comprado una Leica, y comenzó a hacer fotografías al tiempo que frecuentaba asiduamente el animado ambiente artístico de Santiago. En 1954, deseoso de obtener una opinión sobre su trabajo, envió un portfolio al MoMA de Nueva York y Steichen le compró algunas fotografías, lo que le reafirmó en su deseo de ser fotógrafo.

Trabajó como free-lance para la revista brasileña O Cruzeiro, viajó por América del Sur y más tarde recibió una beca del British Council para hacer fotografías en Londres, donde residió durante el invierno de 1958-1959. Con ocasión de este viaje a Europa se hizo realidad su deseo de entrar en Magnum: mostró a Henri Cartier-Bresson su trabajo sobre los niños abandonados de Santiago y fue aceptado en la prestigiosa agencia. Se instaló, pues, en París durante una temporada, lugar desde donde partiría para realizar numerosos reportajes de prensa. Muy pronto comprendió que ese mundo apresurado no era para él y volvió a Chile. Allí culminó su principal trabajo, sobre Valparaíso, junto a Pablo Neruda, antes de volver a la meditación, al yoga y al dibujo. A partir de entonces vivió en un aislamiento voluntario, durante el que mantuvo correspondencia con numerosos amigos, obsesionado con la idea de salvar al planeta de los estragos causados por el hombre. Pasó los últimos treinta años de su vida en Tulahuén, en el norte de Chile.

Esta exposición, comisariada por Agnès Sire, abarca toda la trayectoria de Sergio Larrain, fotógrafo cuya mirada despierta, desligada de toda convención, y cuyo enfoque a la vez social y poético hicieron de él un brillante referente para generaciones posteriores. En las salas del Centro José Guerrero se distribuye su obra en distintas secciones, con un arco cronológico que va de 1954 a 1977, desde los primeros años de aprendizaje hasta su período Magnum, de las imágenes documentales a aquellas más libres de sus dibujos y los satori. En la planta baja se muestran las seriesIsla de Chiloé (1954-1963) y Niños abandonados (1955-1963), a la que acompaña el corto Niños del río Mapocho. La primera planta acoge las series tituladas Bolivia, Perú, Buenos Aires, París y Londres (1958-1975). En la segunda planta se exhiben las obras de las series Italia, Valparaíso ySantiago (1959-1977), además de una muestra de los satori y dibujos de su última época y libros, catálogos y revistas que recogen su obra, así como algunos tirajes originales.

Hijo de un famoso arquitecto Sergio Larraín García-Moreno, quien gozó de gran prestigio como autor modernista y fue fundador del Museo Chileno de Arte Precolombino. A los dieciocho años viajó a Estados Unidos con el fin de estudiar ingeniería forestal, pero no le gustó y decidió estudiar fotografía por lo que se trasladó a la Universidad de Míchigan.

Regresó a Chile en 1951 y realizó su primera exposición en Santiago en 1953. Gracias a Henri Cartier-Bresson, entró como miembro asociado en 1959 de la agencia Magnum y con pleno derecho a partir de 1961.

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Sergio Larrain

Su primer libro publicado fue El rectángulo en la mano en 1963, que acompañaba a una exposición que realizó en Santiago.6 En 1966 colaboró con sus fotos en el libro de Pablo Neruda titulado Una casa en la arena. En 1968, con motivo de otra exposición en Lausana, publicó otro libro titulado Chile; sin embargo, su libro más importante fue Valparaíso, aparecido en 1991, mientras que su último libro, London, se publicó en 1998. En 1999 realizó una exposición en el Centro Julio González del Instituto Valenciano de Arte Moderno (IVAM) y se editó un catálogo retrospectivo de su obra.

La obra de Larraín se encuentra en diversos museos y colecciones, como el MOMA de Nueva York o el Castillo de agua Laganne en Toulouse.

A finales de los años setenta se trasladó a Ovalle y luego al interior en Tulahuén (pueblo precordillerano). De esta etapa provienen las últimas fotografías que tomó y reveló en su casa de Tulahuén, donde fue abandonando poco a poco la fotografía y profundizando en el estudio de la cultura y mística orientales, donde vivió las últimas dos décadas de su vida, buscando la tranquilidad y el aislamiento para dedicarse por completo a pintar, meditar, enseñar yoga y escribir hasta que falleció en Ovalle el 7 de febrero de 2012.

SERGIO LARRAIN: VAGABUNDEOS

CENTRO JOSE GUERRERO Calle Oficios 8. Granada. Horario de martes a sábados y festivos: de 10:30 a 14:00 y de 16:30 a 21:00 h. Domingos: de 10:30 a 14:00 h.