Parte del legado de Picasso acaba de viajar hasta dos sedes culturales de referencia mundial –el MOMA de Nueva York y la sala ATSO en la provincia turca de Antalya- para protagonizar las que serán las exposiciones más relevantes dedicadas al artista malagueño durante el próximo semestre.

 En Nueva York, ‘Picasso  Sculpture’

toro picasso140 pizas nos descubren al Picasso escultor, una de las versiones menos conocidas del artista español más influyente del siglo XX. Monopolizando la cuarta planta del Museo de Arte Moderno de Nueva York, la exposición presenta cronológicamente las ocho etapas de la producción escultórica del malagueño, que arrancó en 1902 con Mujer sentada y que se mantuvo hasta el final de su vida, siempre de forma paralela a su carrera pictórica.

Como escultor, Picasso renunció a la formación. Fue autodidacta y siempre procuró distanciarse de las propuestas de otros creadores, lo que se tradujo en un trabajo variado en cuanto a materiales, formas, temas y dimensión. “A veces me cuesta trabajo creer que es el mismo artista de una galería a la siguiente,” dice una de las comisarias de la exposición Ann Temkin, en declaraciones a Efe.

Esa libertad con la que Picasso creaba se multiplicaba en sus esculturas. Sin ataduras academicistas, manifestó un especial cariño por sus esculturas, de las que rara vez se desprendía. Siempre las mantuvo cerca de sí mismo, en su estudio francés, de ahí la singularidad de esta muestra que se podrá visitar en el MOMA hasta el próximo 7 de febrero.

La primera de sus esculturas conocidas data de 1902. Hasta entonces Picasso se había centrado en la pintura y el dibujo, sin embargo y debido a su espíritu inquieto, probó nuevas técnicas artísticas. Este primer trabajo escultórico representaba a una mujer sentada con aire melancólico y triste que evoca a su período azul.

Durante 1906 y 1907 comienza a tallar figuras con claros rasgos africanos, tan característicos de su etapa “negra”. En 1909 llegará una de sus piezas escultóricas más conocidas Cabeza de mujer (Fernande), una escultura con rasgos claramente cubistas.

guitarra PicassoHacia finales de 1911 y comienzos de 1912, Picasso realizó la maqueta Guitarra, que para muchos autores marca el inicio de un nuevo tipo de construcción-escultura, que determinará la evolución de las propuestas escultóricas de la época. La invención del denominado Papier collé, que consistía en pegar papel en un principio y posteriormente toda clase de materiales, como el cartón o alambre, en la superficie de un cuadro adquiriendo éste un carácter tridimensional, avivó en Picasso el interés por la escultura. Esta Guitarra, no fue concebida como un volumen, sino como un relieve, una superposición de superficies planas en un espacio tridimensional, unas construcciones huecas de planos y líneas que van en busca de la transparencia. Su fuerza radica principalmente en ese aspecto frágil.

A partir de mediados de 1916 vuelve a dejar de su labor escultórica y tras varios años de abandono, retoma nuevamente esta técnica en 1928, realizando la estatua de su amigo y poeta “Guillaume Apollinaire”. Con la compra del Castillo de Boisgeloup en 1930, Picasso se dedicará en cuerpo y en alma a sus esculturas, utilizando toda clase de utensilios.

Tras unos años de actividad intensa vuelve a dejar de nuevo la escultura hasta que en 1944 se centre en el trabajo conocido como El hombre del cordero. Su trabajo durante la época de guerra (1939-1945), que en pintura se tradujo en una de sus obras maestras, Guernica, en la escultura es igualmente lúgubre, con muestras de calaveras.

Durante toda su carrera artística, Picasso creó tan solo 700 esculturas, una cifra insignificante si la comparamos con los más de cuatro mil cuadros que pintó a lo largo de su vida. En EEUU hasta el momento, el Picasso escultor sólo había brillado en todo su esplendor en la exposición organizada en 1967 por el propio museo neoyorkino, en el que fue el primer contacto serio entre el público y sus trabajos escultóricos. Ahora, casi medio siglo después, la obra del artista malagueño conseguirá, como entonces, sorprender a sus visitantes.

mujer Picasso                               cabra de picasso

 

En Turquía, ‘Picasso: La mujer y el toro’ 

La pasión de Picasso por los toros y su fascinación por la mujer, son quizás los temas más recurrentes en su amplísima producción, las dos obsesiones que mejor reflejan la personalidad del artista español. Esta exposición, “Picasso: La mujer y el toro”, con obras propiedad de su Casa Natal en Málaga, recoge por una parte la totalidad de su colección de obras de Picasso de temática taurina y una selección de piezas que retratan a mujeres, reales o imaginadas.

Es la mujer la que vertebra la exposición, pues en ese juego de atracción, de seducción y de peligro que representa la Tauromaquia, también la mujer está presente, como elemento con el que picadores y toreros juegan en un diálogo pleno de sugerencias. La parte mayoritaria de la exposición ofrece una amplia panorámica de la obra gráfica de Picasso, acompañadas por algunas cerámicas también de temática taurina.

toro picassiano

En total, 51 grabados y tres cerámicas conforman esta exposición que se podrá visitar hasta el 28 de febrero de 2016 en la Sala de Exposiciones de ATSO, Cámara de Comercio e Industria de Antalya, en Turquía.

‘Picasso: la mujer y el toro’ forma parte de ‘Picasso exterior’, programa que contempla todas las actuaciones de la Casa Natal fuera de su ámbito geográfico más inmediato. Iniciado en 2001 en Nueva York con una exposición monográfica de obras de Picasso provenientes de la Fundación, desde entonces la institución con sede en Málaga ha llevado fondos propios a más de una docena de países.

SALVA LORIGUILLO

Redactor. Aprendiendo de Andalucía.