Si existe un edificio en Sevilla del que presumían quienes lo conocían por dentro, ese es el Palacio de Las Dueñas, cobijo familiar de la Casa de Alba en la capital andaluza y casa histórica donde vino a nacer el poeta Antonio Machado en 1875. La belleza de los entresijos de este edificio quedará a la vista del público a partir de mañana con el inicio de las visitas turísticas a 8 euros la entrada.

autoridades en Las Dueñas

Autoridades junto al duque de Alba, durante la visita de esta mañana. FOTO: Ayto. Sevilla

La apertura de Las Dueñas ha sido una noticia que se venía barruntando desde hace tiempo. Los rumores sobre las reiteradas peticiones institucionales y el elevado coste del mantenimiento del palacio, han ido y venido por Sevilla durante muchos años. Sea como sea, la verdad es que la llegada de Carlos Fitz-James Stuart, XIX duque de Alba, a la jefatura del linaje, ha propiciado que el sueño de muchos sevillanos se haga realidad. Entre ellos, hay que incluir al Ayuntamiento y a la Consejería de Cultura, sabedores de que la oferta turística de la ciudad gana un recurso de extraordinario valor por su valioso estado de conservación y por la imponente historia encerrada entre sus paredes.

Para los visitantes, el paseo incluye el acceso a diferentes salones de la casa, como el de la Gitana o el de los Carteles, así como a diferentes espacios exteriores y jardines, incluido el patio de los Limoneros que Machado añoraba como recuerdo de su infancia. Las caballerizas y el tablao flamenco también se podrán ver durante una visita en la que la figura de Cayetana Martínez de Irujo estará muy presente.

El principal atractivo del Palacio de Las Dueñas, además de su arquitectura, es la colección de pinturas, esculturas, tapices y muebles de alto valor histórico-artístico que alberga en su interior. Entre otras obras, destacan óleos como ‘Santa Catalina de Siena entre Santos’, un Neri di Bicci del s. XV ubicado en la Capilla; o ‘La epifanía’, de Lucas Giordano, que preside el Salón de la Gitana, donde también está la escultura de bronce de Mariano Benlliure que da nombre a la sala. También se podrán contemplar tapices del siglo XVII como ‘La ofrenda de Abraham y Melquisedec en el templo de Jerusalén’, de Francisco Van den Hecke, así como una variada selección de piezas arqueológicas romanas y medievales, esculturas del siglo XIX y una gran colección de porcelanas de diferentes estilos como Sevres, Meissen y la Cartuja de Sevilla.

patio dueñasLa historia del edificio

Construida entre los siglos XV y XVI, la casa toma su nombre del desaparecido monasterio de Santa María de las Dueñas, ubicado en el solar colindante y demolido en 1868. Su origen fue la Casa-Palacio de los Pineda, señores de Casa Bermeja, que constituían uno de los linajes del patriciado de Sevilla. Sus miembros ejercieron importantes oficios como la escribanía mayor del Cabildo de la ciudad y participaron en episodios bélicos de la Guerra de Granada.

Precisamente durante esta batalla, y con el objetivo de liberar a Juan de Pineda en 1483, la familia vende la vivienda en 1496 a Catalina de Ribera, cuyo hijo Fernando transforma la casa en palacio renacentista. Años más tarde, el segundo hijo de éste, don Fernando Enríquez de Ribera y Portocarrero, acomete importantes obras de restauración y ampliación de la vivienda tras casarse con Juana Cortés, hija del conquistador de Méjico. En 1612, Antonia Enríquez de Ribera, heredera e hija de Fernando, se casa con Fernando Álvarez de Toledo, futuro VI duque de Alba. Desde esta fecha, Las Dueñas pertenece a la Casa de Alba.

Fue en el siglo XIX cuando el edificio se convirtió en casa de vecinos y sus salones fueron compartimentados con tabiques. Uno de esos inquilinos fue Antonio Machado Álvarez, una circunstancia que posibilitó el nacimiento el 26 de julio de 1875 de uno de los más grandes poetas españoles, Antonio Machado Ruiz, en una estancia cercana al famoso Patio del Limonero, por el que también se podrá pasear.

SALVA LORIGUILLO

Redactor. Aprendiendo de Andalucía.