Cada cuatro años cientos de deportistas se dan cita en una fiesta del deporte en la que compiten por conseguir un triunfo con el que han soñado toda su vida: una medalla olímpica. Deportistas que durante años han dedicado todo su tiempo a la práctica de un deporte por el que han pasado todo tipo de sacrificios y trabajos incansables.

expreso-del-sur-paralimpicosInmediatamente después la competición en las que los deportistas físicamente perfectos compiten, comienza la de los luchadores que poseyendo alguna deficiencia física o mental, dan todo lo que tienen dentro para competir en sus deportes. Si la llama luce orgullosa en los ojos de los deportistas olímpicos, arde y brilla deslumbrante en la de los paralímpicos.

No dejo de admirar a todos aquellos humanos que, en una sociedad esclava de la dictadura de la perfección física, han hecho de sus defectos virtudes para lograr competir física y mentalmente contra sí mismos y los demás, llegando a ejecutar auténticas gestas de las que nace nuestro orgullo, orgullo que crece al conocer aún más de cerca las dificultades económicas que sufren para llegar a lograr el sueño de representar a su país y luchar por darle un triunfo.

No pierdan detalle del increíble espectáculo que se está celebrando en Río, no creo que exista nada comparable en cuanto a la capacidad de superación del ser humano y de emoción en quienes los seguimos y admiramos.