El lema de todos a una contra el capital, contra los desmanes del PP y el trabajo por y para “la gente” comienza a resquebrajarse por precisamente la partición del pastel del poder entre quienes tanto parecían odiarlo.ofensiva-de-iglesias-contra-las-tesis-de-errejon  Nunca un gobierno sin su gente, pero, ¿quién es el representante de “la gente”? En esas estamos ahora, en si debe ser la rama extremista elevada a pi de Iglesias o la populista light de Errejón la que mejor represente a “las gentes”.

No hay oportunidad que desaprovechen unos y otros para lanzarse  navajazos en el costado y por la espalda. La lucha de poder entre los dos espadas morados ha creado una sensación de división o bandos entre quienes siguen el estilo radical repetitivo de Iglesias y los que atienden a la oratoria algo más moderada, (aunque igual de populista), de Errejón.

El poder es esa diosa ramera que se vende normalmente al más desalmado o al que menos escrúpulos tiene para atraerlo con cualquier artificio. En esta disputa veremos la auténtica entidad moral de estos dos líderes, líderes que pretender atribuirse para sí el poder de un proyecto político que basa su existencia en la asimilación del victimismo de la masa social excluida por la crisis económica y social.