Estos días nos han  traído un revuelo político que no me gustaría pasar por alto, y es que desde que Pablo Iglesias salió el viernes pasado tras reunirse con el Rey, con la propuesta de Gobierno para Pedro Sánchez parece que el Gobierno, las élites políticas y nuestro sistema económico empiezan a tambalearse, y es que no estamos acostumbrados a gobiernos de coalición y solo escuchar la palabra pacto se nos eriza la piel y muchos empiezan a pensar en los tanques.

Felipe-GonzalezPara animar el panorama tenemos a los ex presidentes, esa especie en extinción, que aunque en muchas ocasiones el partido intenta hacerle el vacío, ellos están ahí para animar mítines y muchos para recordarnos que ya no son lo que eran. Presidentes que sonrojan a su partido, que los prefieren en cualquier multinacional antes que molestando a los líderes, porque su tiempo ya pasó y ellos escogen la droga de la nostalgia para seguir con su discurso.

Me vais a permitir la licencia de hablar del socialista/socialdemócrata/liberal Felipe González y es que sus últimas palabras me dejaron boquiabierta, él propone la abstención del PSOE para dejar gobernar al partido más votado, en este caso, el PP. Ese partido imputado y no solo en Valencia sino en todo su conjunto porque como buenos obreros cogieron el martillo y rompieron los ordenadores donde se encontraban los documentos de “Luis, sé fuerte” ¿os acordáis? Pues nuestro ex presidente parece que no, estaría ocupado defendiendo los intereses de alguna multinacional.

Y en estas fechas cercanas a febrero me acuerdo de un pasodoble cantado el año pasado en Cádiz por Vera Luque dedicado a Felipe González que decía “y que el nuevo socialismo que me estás vendiendo esté libre de amparar corruptos y enchufados, no sea que tu PSOE cuando pase el tiempo se sitúe a la derecha en plan disimulado, Presidente ya te lo estoy advirtiendo, más te vale no engañarnos en años venideros, porque entonces en la memoria del obrero compañero pasarías a la historia como una escoria y un traicionero”.

Este pasodoble cobra hoy sentido viendo las declaraciones del antiguo líder del PSOE y siguiendo en Cádiz, creo conveniente hacer una analogía entre una obra maestra como es Entre dos aguas y la situación política del PSOE: si pacta con Podemos es su desaparición, además de pactar con alguien que día sí y día también insulta a un partido con el que quiere  formar gobierno y abstenerse es darle el gobierno a una mafia organizada como partido político.

Y así entre ex presidentes, barones y Susana se encuentra el PSOE, en la vorágine que le ha sobrepasado tras la renuncia de Rajoy a la investidura y el ofrecimiento de Pablo Iglesias. Menos mal que están los salvapatrias y élites del partido que ya les dicen cómo deben actuar a sus pequeñas marionetas para salvar España, donde la ideología es la que dicta Gas Natural.

ALICIA GALISTEO

Politóloga. Cursando el Máster de Comunicación, Sociedad, Cultura y Política. Colaboradora de Expreso del Sur