Los tecnócratas del Fondo Monetario Internacional nos honran con su presencia. Pisan suelo del país del que realizan un informe en el que nos dan la de cal alabando nuestro aparente desarrollo económico y salida de la crisis y, cómo no, lanzan la de arena con una injerencia en la política nacional que más parece un aviso a navegantes de futuras realidades venideras.

expreso-del-sur-fmiNos recomiendan revisar (a la baja por supuesto), los gastos en sanidad y educación, y nos conminan a subir el Impuesto de Valor Añadido de algunos productos, así lograremos satisfacer las expectativas económicas para que Spain siga siendo rentable. A los ya maltrechos servicios públicos de educación y sanidad les va a venir genial una revisión a la baja de su financiación pública.

Para el FMI todo parece reducirse a eso, moneda de curso corriente, poco importa que la población en su conjunto pueda sufrir las consecuencias de la instrumentalización  política de los servicios públicos fundamentales reconocidos por la constitución.

La aportación del FMI a nuestra vida como sociedad no deja ni la más ínfima muestra de empatía con los problemas que sufrimos, lo cual sin duda contribuye a alejar aún más dicha institución de la sociedad y aislarla como enemiga de una convivencia nacida, crecida y madurada en los derechos sociales que son secundarios para esta insensible organización.

La economía mueve el mundo, pero es la sociedad y su bienestar la que la genera.

PABLO CAMBRONERO

Licenciado en Derecho que trabaja en el ámbito policial. Mi afición desde los siete años es escribir sobre cualquier tema que me ronde. Colaborador de Expreso del Sur.