Cuando los injustos además de injustos, son avispados, suelen aprovechar los silencios de los justos para establecer los peores liderazgos que conducen a las más penosas e injustas situaciones de hecho.

expreso-del-sur-mafaldaNo sorprende que al frente de multitud de organizaciones no se sitúen precisamente las personas más capaces. Más bien al contrario, en esas posiciones se establecen personas que olvidan los escrúpulos morales y aprovechando cualquier oportunidad (incluso la fabrican), acceden al poder o la dirección de una institución donde gran cantidad de sus miembros están más capacitados para su cargo.

¿A qué obedece que gran parte de las personas más capaces renuncien voluntariamente a dirigir organizaciones que son regidas por auténticos torpes vestidos de capaces? Debe ser frustrante aguantar la incapacidad y acatar las directrices de otros, pero es inexplicable que suceda.

Quizás pasemos a la historia como la civilización de la desgana, la dejadez y la incapacidad para luchar para revertir una situación injusta. A veces pienso que está situación de «ninismo» debe obedecer a algún medio, forma o manera en la que se nos inocula la peor de las desganas, ¿quizás sea el agua corriente?, ¿tal vez nos fumiguen desde el cielo?, ciertamente es descorazonador como gran parte de las organizaciones de nuestra sociedad tienen a su cabeza a personas que tienen en su haber un solo mérito: la osadía.

El silencio de los justos: la lacra que asola nuestra convivencia.