Un ligero vistazo a atrás en el tiempo nos evoca vivencias muy lejanas. A años luz de como hoy desarrollamos nuestra existencia. Remontar tan sólo veinte años atrás provoca ser conscientes de que prácticamente nada en nuestra vida se desarrolla si quiera parecidamente a como se hacía por aquel entonces.

expreso del sur estado del bienestarVivimos una vida repleta de comodidades y distracciones que nos hace creer que el planeta sigue el mismo ritmo que marca nuestra marcha acomodada, pero esto está muy lejos de la realidad. Contrariamente a lo que debería ser, nuestra evolución constante nos conduce a modos de vida cada vez más destructivos. Todo tiene un límite, también el delicado equilibrio natural del planeta que nos da soporte.

Vivimos mayoritariamente en núcleos urbanos aislados de la naturaleza con toneladas de asfalto que cubren el sustrato de aquello que esconde y alberga nuestra propia existencia. Identificamos la naturaleza con los cada vez más escasos espacios protegidos que mantienen su existencia sólo por la belleza que nuestros ojos perciben.

Mirar en la lejanía un hipotético, aunque ya seguro apocalipsis creado, alimentado y madurado por nuestra forma de vida supone sin lugar a dudas el mayor y más cruel acto de egoísmo de la historia de nuestra existencia. Estamos asesinando al planeta y por ello privando de vida a miles de millones de humanos. Quizás seamos los peores genocidas del universo, y todo por fabricar un bienestar antinatural.

PABLO CAMBRONERO

Licenciado en Derecho que trabaja en el ámbito policial. Mi afición desde los siete años es escribir sobre cualquier tema que me ronde. Colaborador de Expreso del Sur.