Cinco de enero de 2017, tres monarcas llegan de oriente a este gran país y al pasar por una de sus Comunidades Autónomas se encuentran con extraños símbolos y cartas repletas de deseos políticos indeterminados que ni solicitantes ni concesionarios entienden.

expreso-del-sur-vic-reyes-magosQuizás después de esta visita a tierras catalanas los monarcas, un poco desconcertados, se dirijan prestos a la Moncloa o la Zarzuela para intentar ejecutar los deseos de esos pocos catalanes que han decidido impregnar cualquier fiesta o celebración con sus pretensiones políticas. Pero dudo mucho que consigan nada,  nada hay que conseguir, pues quizás y muy probablemente el deseo de tantos o más catalanes sea el opuesto al de los farolillos “indepes”, e incluso sea esta tesitura en la que más cómodos se sientan aquellos que viven de esa vana promesa.

No creo que de la conversación entre monarcas pudiera salir otro asunto que no fuera la absoluta desfachatez y el patético intento de contaminar cualquier fiesta infantil, por entrañable que sea, de los dirigentes de ese voraz monstruo devorador de erario público llamado independencia.

Muchos son en Cataluña los que viven del “process”, que se ha convertido en una recurrente excusa para despilfarrar dinero mientras sólo Ciutadans hace política social en esa comunidad.

PABLO CAMBRONERO

Licenciado en Derecho que trabaja en el ámbito policial. Mi afición desde los siete años es escribir sobre cualquier tema que me ronde. Colaborador de Expreso del Sur.