Muchos niños inquietos han sufrido esta frase durante su infancia y es que “taburete” es un asiento sin brazos, bastante incómodo al que te mandaban cuando no actuabas de la manera correcta.

Pero ahora esta palabra ha cobrado un nuevo significado, toda la gente “chip” en España conoce a este grupo de música indie, cuyo vocalista es el hijo de un tal Bárcenas conocido en la última semana por sentarse en un sillón en una comisión de investigación sobre la financiación del Partido Popular tras haberse portado mal y quedarse sin voz.

Bárcenas bebe agua durante su comparecencia en el Congreso

Quizás está esperando el canto de Sirenas que su hijo le ha regalado en forma de canción para aclararnos a la ciudadanía la situación de nuestro presidente y del partido al que representa. Pero tranquilos, tabureters, Willy Bárcenas y el nieto de Gerardo Díaz Ferrán lo aclaran todo con su hit, cuya letra dice así:

Yendo más despacio nunca respondí a Cantó, ni a volar más alto (ya estaban las gaviotas para eso) no pasé de tu portal (en la calle Génova, 13)… Esto no ha acabado no ha llegado a su fin (aún tendrán que salir más casos de corrupción). Perdí la fama de tesorero del PP, se han olvidado a que huele el dinero… el día es claro (cuando salí de la cárcel), ha salido solo (Luis, sé fuerte), te han entrado ganas de bebértelo todo (no copies a los compañeros).

Recapitulemos, paguemos a medias (que el PP se eche a temblar)… el día es raro ni te echo de menos podría tocarle a cualquiera diez boleros (Rajoy aprovecha el World Pride en Madrid), todo se acaba dijiste mirando no pasa nada, nos vamos de aquí (¿A Ciudadanos?).

No os preocupéis, tabureters, que se solo se van ¡a casa del ladrón, nos vamos, nos vamos a casa del ladrón, nos vamos a casa del… ladrón!

Está claro que Willy ha compuesto esta canción pensando en su padre, siempre me han gustado las teorías conspirativas y este es un claro ejemplo del mensaje encriptado en una simpe letra indie que ahora suena en todos los instagram de los influencers españoles y no hay sala/antro, desde Malasaña al Barrio de Salamanca, donde no se ponga a este grupo de moda. Y es que estos nuevos pijos con aspecto desaliñado creado en los ratos libres entre aviones a Suiza y Navidades en Baqueira parece que se van a dejar su voz en festivales por toda España, esa España saqueada por sus familiares.

Pero, señor Bárcenas, manténgase tranquilo, el banquillo de los acusados será más cómodo que un taburete.

ALICIA GALISTEO

Politóloga. Cursando el Máster de Comunicación, Sociedad, Cultura y Política. Colaboradora de Expreso del Sur