Con justicia, RTVE amasó prestigio y audiencia durante los años del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero. El presidente socialista impulsó una reforma legislativa para garantizar la neutralidad, la independencia y la misión de servicio público del ente. Gracias a este paso, RTVE ganó credibilidad y conquistó espacios de objetividad que le permitió competir con calidad por la cuota de pantalla con las grandes cadenas privadas.

Pero llegó Mariano Rajoy a la Moncloa a finales de 2011 y una de las primeras medidas que tomó fue modificar la legislación para, desde el rodillo de su mayoría absoluta, manosear una cadena pública (que es de todos) y ponerla al servicio de su partido, de sus intereses políticos.

El Congreso de los Diputados aprobó el jueves por unanimidad una iniciativa del PSOE para despolitizar RTVE y volver a elegir a su director general y a los miembros del consejo de administración por mayoría cualificada de la Cámara. El PP, sabedor que iba a perder la votación, se sumó también al sí en un claro ejercicio de hipocresía. No creen en un medio público de radio y televisión si no es para su uso y abuso en beneficio propio. Pero a la fuerza ahorcan e impelido por una más que segura derrota parlamentaria, ha tenido que hocicar. En tres meses habrá nueva cúpula en RTVE y confiemos en recuperar ese medio de todos y para todos.

MIGUEL ÁNGEL VÁZQUEZ

Periodista. Consejero de Cultura de la Junta de Andalucía. Parlamentario andaluz. Colaborador de Expreso del Sur