Cuando el ambiente político y comunicativo empezaba a calmarse tras un otoño movidito, cuando las noticias políticas estaban viviendo su propia “cuesta de Enero”, aparece Patxi López presentando su candidatura a la secretaría general del PSOE.

GRA127. MADRID, 21/07/2014.- El nuevo secretario general del PSOE, Pedro Sánchez (d), se ha reunido hoy con el secretario general del partido en el País Vasco, Patxi López, dentro de la ronda de contactos que está manteniendo con todos los líderes territoriales del partido. EFE/Juan M. Espinosa

Patxi López se reúne con Pedro Sánchez. FOTO: EFE.

En el PSOE que tras su hecatombe orgánica no confía mucho en las sorpresas que les pueden dar sus militantes, parece que la idea de coser y unir el partido no va a quedar solamente en manos de la Gran Lideresa.

Por una parte, la candidatura de Patxi parece que se encuentra entre “Pinto y Valdemoro”, los seguidores de Pedro Sánchez lo han visto como una puñalada por la espalda del que fue presidente del Congreso de Diputados en el malogrado intento de Pedro de ser presidente del Gobierno y la vertiente “susanista” ha visto en él un adversario bastante fuerte para las aspiraciones de la lideresa andaluza.

Por otra parte, Pedro Sánchez presenta su candidatura en Sevilla con su impoluta camisa blanca y su ego martirizado por sus propios compañeros y con el apoyo de unas bases hartas de que cada vez que la llaman a las urnas, las élites se encarguen de dinamitarlo y de nuevo volver a empezar. Mientras, a Susana Díaz le toca hacerse la Vuelta España, pedaleando y ganando tramo a tramo una confianza cada vez más resquebrajada tanto internamente como entre los ciudadanos.

Así, el PSOE sigue aplazando la Renovación, una renovación de ideas, de personas, de socialdemocracia que se adecúe a 2017, no la renovación con la cual los líderes se han llenado la boca de que “todo cambie, para que todo siga igual” e ir alargando los tiempos haciendo del proceso una muerte prolongada con intento de reanimación cada vez que algún candidato/a presente su candidatura, mientras las encuestas cada vez son menos favorables en intención de voto a este partido político.

De esta forma, el PSOE ha puesto la excusa de que ahora tocaba España, porque la socialdemocracia puede esperar sentada en la última silla antigua de la política como las personas son desahuciadas, como la educación sigue devaluándose, como la sanidad se colapsa y como la derecha sigue en su sillón tan ricamente. A todo esto, ¿dónde está mi billete para Islandia?

ALICIA GALISTEO

Politóloga. Cursando el Máster de Comunicación, Sociedad, Cultura y Política. Colaboradora de Expreso del Sur