Del debate parlamentario del miércoles hemos sacado varias conclusiones. En la que todos coincidimos quizás sea en que si nadie lo remedia, las terceras elecciones son algo más que una remota probabilidad. Ello no creo que sea un problema ni para un Partido Popular que espera seguir creciendo en escaños, ni para un Psoe que no experimentó la caída que las encuestas vaticinaban.

EXPRESO DEL SUR pedro sánchez

Pedro Sánchez, en el Congreso de los Diputados

De la actitud y manifestaciones de los ponentes secundarios (véase a nacionalistas, Podemos, y grupo Mixto), parece desprenderse una petición a Sánchez para que lidere un proyecto de formar gobierno contando con todas sus peticiones y demandas. Sánchez recoge el testigo consciente de que, aunque esté deseoso de aceptar dicha invitación, le es imposible liderar ese proyecto alternativo por diversas causas.

La primera es que lo que se juega es nada más y nada menos que su cargo, pues de dar ese paso adelante, su partido le pondrá el abismo bajo sus pies. La segunda es que las propuestas de unos y otros son incompatibles entre sí, pues cada uno tiene su modelo ideal de estado al que no quieren renunciar. Una tercera causa aduce a que esa heterogeneidad convertiría los Consejos de Ministros en luchas en el barro y los debates parlamentarios en un gigantesco ring en el que sería el propio gobierno el que debatiera contra sí mismo.

Sánchez no disimula su ilusión ante este proyecto alternativo que le demandan, pero es consciente que no es compatible ni con su partido, ni con este país.