España ha acogido hasta la fecha a sólo 18 refugiados procedentes de la guerra de Siria. Un número ridículo teniendo en cuenta que el cupo asignado a nuestro país por la Unión Europea asciende a más 16.000 desplazados. No olvidemos que huyen de la muerte y el terror. 

expreso del sur refugiados

Un grupo de refugiados llega a la costa griega.

Conociendo esta realidad y la falta de generosidad y la cicatería que definen al Gobierno de la nación ante esta emergencia humanitaria, resulta indignante escuchar al ministro del Interior, Jorge Fernández Díaz, sacar pecho porque entre mayo y junio vamos a recibir a 200 reubicados desde Grecia e Italia. Ya tocaba. Las imágenes del dolor y de la desesperación de los refugiados en campos con condiciones infrahumanas, en travesías en las que se juegan la vida, no han conmovido al muy pío gabinete que preside Mariano Rajoy.

Se ha movido de su posición numantina por el temor a una multa de Bruselas por incumplimiento de los acuerdos de la UE y por las críticas de otros socios comunitarios, que han recibido decenas de miles de desplazados mientras que España tiene sus fronteras selladas y sus dirigentes miran hacia otro lado. 4.000 millones de sanción han podido demoler el muro de la insolidaridad del Partido Popular. El aviso ha tenido sus efectos. Eso sí, ha retratado a un Gobierno de la nación insensible y egoísta. ¿A quién quiere engañar, señor ministro?