La imponente voz de Lizz Wright, cantautora norteamericana de jazz  con toque de gospel y soul, acaricia Sevilla con las canciones de su último trabajo, Freedom & Surrender. Su actuación hoy en el Lope de Vega es una de las dos oportunidades para escuchar su melódica voz en España.

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Lizz Wright, en una actuación reciente

Freedom & Surrender, editado en 2015  producido por Larry Klein, demuestra el talento como compositora, pero también como intérprete de Lizz Wright, con temas como River Man, de Nick Drake, y To Love Somebody, de los Bee Gees. La excepcional cantante ya va por su quinto disco, no pasó desapercibida ante el mismísimo Prince, quien acudió al concierto que la artista dio dos días antes de la muerte del genio de Mineapolis.

Criada en la iglesia Pentecostal, a Wright no se le permitió escuchar música popular ya que se crió en una familia donde la música profana no era bien recibida, su padre era predicador. Curiosamente por eso o -quizá es mera casualidad-, la noche histórica en la que se hizo realidad el salto de su anterior vida musical a la carrera que tiene en el presente está envuelta en un giro secular de lo espiritual. “Tuve la suerte de poder trabajar en este álbum con el pianista con el que hice mi primera actuación, él es uno de mis mejores amigos, Kenny Banks, uno de los ministros de música en una iglesia metodista en Atlanta que estaba ahí cuando tenía 19 años y vio cuando hice la transición del gospel a la primera noche en la que actué en un club en el centro de la calle Peachtree», confiesa la cantante, que recuerda que aquella noche cantó Amazing Grace como un blues, «una canción que yo conocía de toda mi vida salió de mí como un rugido, con ira, tristeza y toda mi curiosidad “, agrega riendo.

“Lo más gracioso de la transición del gospel al jazz es que sentí que el jazz tenía un familiar carácter sagrado. En todas mis aventuras en la música, me he sentido atraída por las chispas del interior familiar de lo desconocido. Por ejemplo, cuando escuché por primera vez lo que la gente llama el blues, me sorprendió, porque había escuchado ese sonido toda la vida. Así fue como las madres cantaban en la iglesia”, reconoce.

Lizz Wright publicó en 2010 su álbum Fellowship, una referencia a sus raíces en el gospel, por un lado, y su eclecticismo en el otro. El álbum comprende piezas de Jimi Hendrix, Eric Clapton y Gladys Knight, y material más moderno de Joan Wasser, de Joan as Police Woman, de la escena indie-rock. Wright dijo de él: «Yo quería hacer algunas canciones de donde provengo, un poco de gospel puro, pero también tenía algunas otras cosas, que también entiendo como sagradas, que quería compartir.»

Para abrir boca dejó en este tren de Expreso del Sur este temazo de un trabajo anterior Hit The Ground.