El Paraninfo de la Universidad de Sevilla ha servido esta mañana para la presentación pública de un documento del Siglo XVI que contiene dos firmas autógrafas de Miguel de Cervantes de Saavedra al pie de una declaración que presentó como testigo en un proceso.

Donado a la Biblioteca de la Universidad de Sevilla por los herederos de Luis y Santiago Montoto junto a la biblioteca particular en el año 1983, no existe la menor duda acerca de la autenticidad del documento, ni de la de las dos firmas de Miguel de Cervantes Saavedra, que aparecen en los folios 15v y 24v, al pie de los testimonios que presentó en apoyo de la causa de Tomás Gutiérrez. Ambas firmas son idénticas a las demás conocidas de Cervantes.

Según ha informado la Consejería de Cultura, el documento no es desconocido, pues fue hallado por primera vez y estudiado en 1914 por el abogado sevillano Adolfo Rodríguez Jurado, el cual comunicó el hallazgo en su Discurso de Ingreso en la Real Academia Sevillana de Buenas Letras, leído el 11 de febrero de 1914. No obstante, con posterioridad a esa fecha el documento se dio por extraviado, hasta su reciente hallazgo, durante las tareas de revisión de catalogación del fondo manuscrito, en una caja del archivo familiar de Montoto, que compartía con otros documentos notariales del siglo XIX.

expreso del sur firma cervantes

Autoridades presentes en la presentación del documento. FOTO: Consejería de Cultura

El interés del documento es doble, pues además de contener dos firmas autógrafas de Cervantes, aporta abundante información de interés histórico, social y literario. La sola figura del pleiteante Tomás Gutiérrez de Castro, como posadero pero también como “autor de comedias”, rechazado en primera instancia (finalmente sería admitido) por la Cofradía del Sagrario, a la que pretendía incorporarse, constituye un testimonio precioso de los cauces por los que transcurría la vida social de la Sevilla de finales del siglo XVI, una ciudad todavía opulenta, en la que jugaban un papel de primer orden ciertas convenciones sociales.

Pese a ser conocido, se trata de un hallazgo de enorme interés, no sólo por el muy alto valor patrimonial que cabe atribuir a un documento por la mera presencia de dos firmas autógrafas de Cervantes –que vienen a sumarse al algo más de un centenar que actualmente se conocen en el mundo-, sino también por el interés para la historia social y literaria de Sevilla, y en la medida en que va a permitir el análisis directo de un testimonio directo de la presencia del autor del Quijote en esta ciudad en la última década del siglo XVI.

En la presentación pública del documento, la consejera de Cultura, Rosa Aguilar, acompañada por su compañero en el Gobierno andaluz el también consejero de Economía y Conocimiento, Antonio Ramírez Arellano, ha destacado el papel de las universidades públicas de Andalucía que, además de espacios para el estudio, la investigación y la difusión del conocimiento, “atesoran un extraordinario patrimonio bibliográfico y documental generado a lo largo de la historia”. Asimismo, la consejera ha subrayado que este documento, en el que el autor de El Quijote declara a favor de otro escritor de comedias, Tomás Gutiérrez, “ofrece una nueva visión: la de Cervantes como testigo de su tiempo”.