Hasta el próximo 1 de noviembre podemos ver en el Teatro Sierra de Aracena, la exposición del fotógrafo tristemente fallecido hace unos años, Gonzalo de Juanes, de la mano del Centro Andaluz de la Fotografía y la Consejería de Cultura, con la colaboración de la Asociación Fotográfica Tomás Martínez.

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La muestra compuesta por dos series, Gente (16 imágenes), que nos da una visión del devenir cotidiano de las personas con una maestría de claroscuro particularmente definidora y Punto final (20 imágenes), una acertada nomenclatura para mostrar el devenir del tiempo sobre los objetos o las personas.

Gonzalo de Juanes

Gonzalo Juanes era perito industrial y su relación con la fotografía era pasión y afición, de hecho fue uno de los fotógrafos del mítico grupo AFAL, y aunque prácticamente no salió de su Gijón natal, sus contactos con el grupo andaluz fueron, aunque esporádicos, regulares en un tiempo, y dieron cierta presencia a este autor en los años 50-60. Su carácter de persona que ama la fotografía intimista y como disfrute de sí mismo han hecho que su conocimiento en los amplios círculos del arte fotográfico sea menor.
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Juanes es uno de los fotógrafos españoles que comenzaron a innovar influido por Irving Pen o Willian Klein o el intimismo de Rober Frank, y sus fotografías están a la altura de Masats o Përez Siquier, fotografías diferentes, frescas, libres, pioneras en un un tiempo y estilo en la fotografía. Juanes fue el primero de ese elenco que trajo el color a la fotografía española y no solo como libertad entendida de manera lírica, sino también porque el kodachrome (película de diapositivas en color) le permitió olvidarse del laboratorio, un espacio en el que no se encontró nunca bien.
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El fotógrafo Gonzalo de Juanes

Quedó tan fascinado por el color que decidió abandonar de golpe el blanco y negro, y se deshizo sin pena de su laboratorio: vendió a un chamarilero que pasaba por la calle todos los cachivaches, cubetas e incluso el mueble que los albergaba conteniendo la caja de cartón donde guardaba ¡todos sus negativos de blanco y negro impresionados hasta entonces!
Desde entonces y salvo un breve paréntesis en los noventa, sólo trabajará en color, y de su mejor blanco y negro sólo se conservan copias de esa época. Fascinado ante la riqueza del color y convencido de que la vida es en colores, seguirá haciendo la fotografía que le gusta, o mejor aún, la que le importa, pero en color.
Juanes es un fotógrafo de contadas imágenes pero de cantidad de ideas, pieza imprescindible para entender la historia de la fotografía española, que influyó profundamente en sus compañeros de generación.

La primera exposición individual de Gonzalo de Juanes se realizó en en 2003 cuando el fotógrafo tenía 79 años. Ver aquellas salas repletas de fotos le causó una emoción inmensa. Aquello que solamente había visto él y sus amigos se mostraba a los ojos de toda la sociedad, que entendía a través de su mirada que su ciudad era más compleja, más bella y más dramática de lo que nunca se podían haber imaginado. Y cuando lo conocieron más allá de su ciudad, se supo que la fotografía española contaba con un maestro en el tratamiento de la luz y el drama humano contemporáneo.