Cuando a finales del siglo XVIII, entran en crisis en Europa las monarquías absolutas y comienzan los movimientos sociales que desembocan en la Revolución Francesa, una tertulia de abogados madrileños decide crear un periódico para influir en la opinión pública de su entorno. Ese es el contexto histórico donde nace El censor. Un periódico contra el Antiguo Régimen (Ediciones Alfar, 2016), la última creación del sevillano Francisco Sánchez-Blanco.

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Sánchez-Blanco posa con su último libro en su despacho. FOTO: Alfar

Con una trayectoria como investigador dedicada fundamentalmente a la Ilustración española, Sánchez-Blanco regresa a las librerías con un nuevo trabajo histórico que gira en torno a los periodistas de El Censor, un periódico redactado por el granadino Luis García del Cañuelo, con la colaboración del gallego Luis Pereira, que desde su creación siempre fue más allá de trazar un simple cuadro costumbrista de la España de entonces.

Utilizando una sátira mordaz, aquel periódico señalaba las injusticias que conllevan los privilegios concedidos por el Antiguo Régimen a los estamentos del clero y la nobleza. Esbozaba, además, un programa para que el Gobierno afronte las reformas necesarias en la legislación social y económica con idea de restablecer la igualdad entre los ciudadanos y de potenciar las clases intermedias. El Censor se constituyó en portavoz de un lectorado crítico y se enfrenta abiertamente a los ministros de Carlos III mostrando que las medidas que estos dictan se quedan en la superficie y no atacan las raíces profundas de la decadencia moral y económica del país. El periódico padeció suspensiones y recogidas de ejemplares decretadas por la autoridad civil. Su redactor también fue enjuiciado por la Inquisición. No obstante, sus opiniones, pese a sus contradictores, encontraron gran difusión.

Francisco Sánchez-Blanco (Sevilla, 1943) ha sido profesor de Hispánicas en la Universidad del Ruhr, a donde llegó tras estudiar Filología y Teología en su ciudad natal y Roma, respectivamente. Ya en la universidad alemana se doctoró en Filosofía con una tesis sobre Miguel Servet. Pronto se especializó en temas de historia del pensamiento renacentista y en géneros literarios como la autobiografía o el ensayo. Posteriormente centró su investigación en la época de la Ilustración en España y ha contribuido a dar a conocer a un público internacional este periodo de la historia de España gracias a su colaboración en obras colectivas aparecidas en EE.UU., Alemania, Suiza, Francia e Italia.

Con su primera monografía, Europa y el pensamiento español del siglo XVIII (1991), quedó finalista del Premio Nacional de Historia. A continuación publicó obras como La prosa del siglo XVIII (1992), La mentalidad ilustrada (1999), El Absolutismo y las Luces en el reinado de Carlos III (2002), La Ilustración goyesca. La cultura en España durante el reinado de Carlos IV (1798-1808) (2007) y La Ilustración y la unidad cultural europea (2013). Con su trabajo La Ilustración, una etapa esencial de la cultura occidental: bosquejo para un capítulo de la Historia de Europa ganó el VI Premio de Ensayo Pablo de Olavide.