El enoturismo tiene la suerte de contar con la alianza de emprendedores como Enrique López. En él encontramos a un sumiller malagueño que extrapola su pasión por los vinos a iniciativas tan singulares como El Cavino, un viaje que fusiona el Camino de Santiago con visitas a bodegas ubicadas en el propio camino.

el cavino

Enrique López sirve una copa de vino a un peregrino

El ingenio de este andaluz aficionado a los vinos entra de lleno en las provincias de Logroño, Burgos, Valladolid,  León, Lugo y Santiago de Compostela, por donde los amantes del Camino, la cultura y la gastronomía disfrutarán de las mejores localizaciones en un viaje que promete ser único por las rutas del Camino francés, el Camino de levante y el Camino de invierno.

La experiencia arranca al salir el sol, como buenos peregrinos el toque de diana toca pronto, por delante etapas sencillas, de no más de 13 kilómetros para empaparse del espíritu del Camino sin excesivos agobios. Al mediodía, la cultura y la enología toman el relevo. Durante este viaje de ocho días se visitan cinco bodegas amparadas por otras tantas denominaciones de origen: Rioja, Ribera del Duero, Toro, Bierzo y Ribeira Sacra.

Cuatro Pasos, Bierzo

Peregrinos en la bodega Cuatro Pasos de la DO Bierzo

De la mano de Enrique López, autor del libro ¿Te cuento un vino? Rarezas y caras B de nuestros vinos y bodegas  –reconocido como el mejor libro de vinos de España en digital 2015-, el Camino de Santiago se transforma en un paseo por los viñedos que siempre estuvieron ahí para acompañar el paso de los peregrinos . La vinculación entre la ruta jacobea y el mundo vinícola se remonta a los inicios de la historia vitivinícola mundial. Gracias a los peregrinos y también a los monjes que vinieron a España a repoblar o cristianizar la Península, llegaron a España innumerables cepas. Por ello, las zonas de producción del área de influencia de dichos monasterios, deben mucho al Camino.

Al margen de degustar vinos de algunas de las mejores bodegas del país y de almorzar en la propia bodega, la experiencia incluye también la posibilidad de dormir a los pies de la incomparable catedral de Burgos en un antiguo palacio, despertar junto a un histórico castillo templario, caminar entre las mundialmente conocidas viñas riojanas, almorzar en el paraíso que es la orilla del río Miño en Ribeira Sacra, y, por supuesto, llegar a Santiago, a la Plaza del Obradoiro y descansar en el genuino Hostal de los Reyes Católicos como meta final de la travesía.

‘Enotumismo’

La fábrica de ideas en torno al turismo del vino del sumiller malagueño va más allá de El Cavino. La última propuesta de Enrique López se llama Enotumismo y va dirigida a personas que viajan solas y quieren acompañarse de buenos vinos para conocer nuevos destinos y nuevas personas.  Este año, esta experiencia ha desarrollado dos actividades en Burgos y Madrid, con un par de bodegas de las denominaciones de origen Ribera del Duero y Madrid como escenarios. La próxima quedada para quienes se atrevan a practicar el ‘enotumismo’ es en Granada, un destino espectacular para ser descubierto entre vinos y buena compañía.

SALVA LORIGUILLO

Redactor. Aprendiendo de Andalucía.