La flora o microbiota intestinal es el conjunto de bacterias que habitan en los intestinos. Podemos distinguir entre bacterias buenas o flora de fermentación y bacterias malas o flora de putrefacción. La microbiota intestinal comienza a adquirirse en el mismo canal de parto, donde el feto entra en contacto con millones de bacterias maternas y continúa con la lactancia materna.

¿Por qué es importante mantener el equilibrio de la microbiota intestinal?

  1. Nos protege frente a infecciones causadas por otras bacterias
  2. Inhibe el crecimiento de bacterias patógenas
  3. Interviene en la digestión de los alimentos y compite con los gérmenes patógenos por los nutrientes, limitando así su posibilidad de reproducirse e infectarnos.
  4. Interviene el metabolismo, ayudando a la correcta absorción de Calcio, Magnesio y Hierro e interviniendo en la síntesis de vitaminas del grupo B y K.
  5. Regula la respuesta inmunitaria del organismo en enfermedades autoinmunes como la colitis ulcerosa.
  6. Refuerza y estimula el sistema inmunitario

¿Qué ocurre cuando no tenemos una buena microbiota intestinal?

Algunas investigaciones han relacionado el deterioro de la microbiota intestinal con el riesgo de múltiples enfermedades. Por ejemplo se le ha relacionado con:

  1. Alteraciones digestivas: alterando la motilidad gástrica y provocando estreñimiento, diarrea, mala digestión, distensión abdominal, gases etc
  2. Mayor predisposición a infecciones, alergias o dermatitis atópica. El aumento de las alergias en niños tiene como una de sus causas el empobrecimiento de su microbiota intestinal
  3. Diabetes. Las bacterias del intestino tienen una gran actividad metabólica por ello pueden influir en enfermedades como la Diabetes II y obesidad.
  4. Cáncer.
  5. El yogur, como probiótico, ayuda a regenerar la flora intestinal

¿Qué altera el equilibrio de la macrobiota intestinal?

La flora intestinal puede permanecer estable a lo largo de nuestra vida, sin embargo hay circunstancias que suelen alterarla como:

  • Dietéticas:

Dietas inadecuadas: que sean pobres en fibra y ricas en proteínas y grasas, con un exceso de café, chocolate o azúcares. O cambiar drásticamente de dieta.

Edulcorantes artificiales: A pesar de que no hay suficientes estudios realizados en humanos que confirmen que el consumo habitual de edulcorantes artificiales a largo plazo afecten a la microbiota intestinal, se sospecha que esto es así. En el caso de la sacarina sí que se ha visto que modula el comportamiento de la microbiota provocando resistencia a la insulina, lo cual está relacionado, entre otros, con obesidad.

Algunos emulsionantes como los usados en la elaboración de helados o mayonesas podrían modificarla.

  • Situaciones de estrés.
  • Consumo de sustancias tóxicas como el alcohol, el tabaco, etc.
  • Trastornos gastrointestinales como síndrome de colon irritable.
  • Algunos medicamentos: medicamentos que dañan la mucosa gástrica o intestinal, antibióticos.
  • Alergias o Intolerancias alimentarias.
  • El propio envejecimiento: conlleva el descenso de colonias microbianas.
  • Tratamientos postoperatorios, radioterapia etc.

¿Cómo podríamos regenerarla?

  1. Llevando un estilo de vida saludable: Realizando una actividad física preferiblemente al aire libre y evitando el consumo de alcohol y tabaco.
  2. A través de la alimentación: Tomando probióticos y prebióticos.

Los probióticos son microorganismos vivos, que al ser ingeridos en cantidad adecuada, ejercen un efecto beneficioso y saludable en el organismo. Se pueden encontrar en:

  • Yogur: rico en microorganismos beneficiosos y además aporta otros nutrientes como minerales, vitaminas y proteínas de buena calidad.
  • Leches fermentadas.
  • Otros alimentos fermentados.
  • Preparados farmacéuticos.

Los prebióticos son sustancias no digeribles que la microbiota puede aprovechar para su propio desarrollo. Se encuentran en alimentos ricos en fibra soluble como es el caso de frutas y hortalizas. Y alimentos ricos en almidón resistente (que se forma cuando ciertos alimentos ricos en almidón como la patata son cocinados y enfriados lentamente).

¿Cómo saber si mantenemos una buena microbiota intestinal?

Es difícil de comprobar ya que no existen unos parámetros que determinen si existe o no un equilibrio de la macrobiota intestinal, aunque sí pueden aparecer síntomas como:

-Síndrome intestino irritable

-Flatulencia, distensión abdominal

-Trastorno ritmo intestinal etc.

CATALINA COCA

Licenciada en Biología por la Universidad de Córdoba. Curso de Posgrado en Nutrición, Dietética y Dietoterapia por la Universidad de Navarra. Especialista en Nutrición. Formadora. Colaboradora de Expreso del Sur