Tras las vacaciones es normal que te propongas compensar los excesos veraniegos. Los  helados, las cervecitas en las terrazas, las comilonas familiares… han dejado un recuerdo en tu cuerpo en forma de pesadez, de michelín, del que deseas deshacerte. Sin embargo, ¿lo estás haciendo bien? 

expreso-del-sur-errores-excesos-verano1.- ¿Dieta depurativa?

Sabes que no has tratado bien tu cuerpo, que el alcohol no es bueno para tu hígado, notas que tu sistema digestivo se ha resentido y te sientes hinchado, nada para acallar los remordimientos como una dieta depurativa ¿verdad? Así que durante unos pocos días sometes tu cuerpo a ayuno, a ingerir durante todo el día caldos amargos o los famosos batidos verdes.

Como entenderás, castigar tu cuerpo a vaivenes de excesos y carencias no es que no sea saludable es que puede resultar peligroso. Además, este tipo de dieta no tiene aval científico, como asegura el doctor Fernando Goñi, endocrinólogo y miembro de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad. La bajada de peso que se consigue con estas dietas depurativas  es consecuencia de una eliminación de líquidos. 

2.- Actitud

No debes comportarte como un mal estudiante al que sólo le interesa el éxito a corto plazo, es decir, aprobar el examen sea como sea y no duda en copiar y hacer trampas en lugar de estudiar y aprender. No debes obsesionarte sólo con deshacerte de esos kilos de más sin importar cómo, no tomes atajos y hazlo bien. Proponte aprender lo que es una  alimentación saludable y ponla en práctica e irremediablemente la pérdida de peso llegará. La pérdida de peso no debe ser un  objetivo sino una consecuencia.

3.- A quién le das credibilidad 

Cualquier dieta promocionada por celebrities, por la bloguera de moda,  anunciada en televisión o publicada en un libro líder de ventas te puede hacer pensar no sólo que es efectiva sino que además es saludable. Si además te convencen que engordas porque no toleras bien el gluten o por tu grupo sanguíneo, mejor que mejor. Así que te lanzas a probar la dieta paleo, Proteica, magnética o cómo se llame la que esté de moda por tu zona. Déjame decirte que una dieta por ser famosa no tiene por qué tener aval científico, de hecho casi ninguna lo tiene. ¿Qué hacer entonces? Si quieres aprender a alimentarte bien, debes acudir a un especialista en dietética y nutrición.

4.- ¿Sólo dieta?

Según la Organización Mundial de la Salud, el sedentarismo es el cuarto factor de riesgo de mortalidad global, sólo superado por la hipertensión arterial, el tabaquismo y la hiperglucemia. También es una de las causas del aumento de obesidad en la población. Por lo tanto, si quieres cuidar tu cuerpo no sólo debes darle los nutrientes necesarios sino que debes realizar algún ejercicio físico. Se recomienda un mínimo de 30 minutos 5 días a la semana. Comienza con una rutina que te divierta. 

5.- Cambiar tus hábitos como sacrificio

Si lo pasas mal, no serás constante y hacer dieta podría incluso resultarte estresante. Ponte en manos de tu dietista, busca nuevas recetas y prueba alimentos nuevos, tu dieta debe resultarte placentera. Si algún día te saltas la dieta no importa, no te culpes, es normal, además hay estudios que indican que no varían los resultados en la pérdida si se introduce un día libre (sin atracones y sin abusar), eso sí cuando ya llevas un tiempo a dieta.

Mi consejo: Quiérete, ama tu cuerpo y cuídalo siempre, no a ratos, una dieta saludable nos ayuda a sentirnos bien. Verás como a la larga cometerás  menos excesos y además no sentirás que tienes que compensar nada.